La marquesa viuda del último Cabrera se casó en segundas nupcias con Teobaldo Saavedra y Cueto, I marqués de Viana e hijo del duque de Rivas, el famoso escritor romántico cordobés. Como había sucedido con su primer marido, María del Carmen tampoco tuvo descendencia con el segundo y fue el sobrino del marqués el que inauguró y marcó la nueva etapa del palacio.