Horario de apertura: martes a sábado de 10 a 19 h. Domingos de 10 a 15 h.

Plaza de don Gome, 2

14001 Córdoba ESPAÑA

Archivo histórico

Catalogado como Tesoro Documental y Bibliográfico de la Nación en 1980, el Archivo Histórico de Viana es uno de los archivos nobiliarios más importantes de España y el segundo más importante de Andalucía, después del Archivo Ducal de Medinaceli.

Este auténtico tesoro está compuesto por dos fondos documentales: el Fondo Viana y el Fondo Torres Cabrera. En el primero, 714 legajos y 131 cajas de zinc protegen más de 300.000 documentos que van del siglo XII al XX. Entre ellos hay pergaminos, testamentos, expedientes de propiedad, partidas sacramentales u obras pías, en un magnífico estado de conservación.

Estos documentos reúnen información inédita sobre 20 títulos nobiliarios y 40 señoríos jurisdiccionales referentes a 25 provincias españolas, además de Italia, América y Norte de África. Lo que permite realizar estudios acerca de personajes, señoríos, localidades y títulos. Y ampliar conocimientos sobre aspectos sociales, políticos, económicos, culturales, religiosos… y sobre la vida cotidiana desde la Edad Media hasta la Edad Contemporánea.

En su día, el Archivo Histórico de Viana quedó al margen de la compra del palacio que la entidad Cajasur realizó a la tercera marquesa de Viana, Sofía Amelia Lancaster y Bleck. Y permaneció custodiado en el edificio, sin acceso al público o a los investigadores, hasta el año 2000, cuando se completó la adquisición y se inició una nueva etapa de estudio detallado de los documentos.

Tras una inversión de dos millones de euros y varios años de trabajo en catalogación, parte del Archivo de Viana ya está digitalizado y a disposición para hacer estudios. Si tienes interés en realizar alguna investigación, puedes contactar con nosotros en el email archivohistorico@palaciodeviana.com.

¿Sabías qué...?

El documento más antiguo que conservamos en el Palacio de Viana data del año 1119 y se refiere a la concesión que hace la reina Urraca de Castilla de un pueblo llamado Olmos de Serrato a unos nobles, como recompensa por servicios prestados.