Duplicó la extensión del palacio al incorporar en 1814 las casas colindantes de los condes de Torres Cabrera, tras permutar con ellos un cortijo. Esta extensión incorporó los solares y espacios que hoy ocupan el Jardín y los Patios de la Alberca, del Pozo, de los Jardineros, de la Capilla y de la Cancela. Le sucedió su hijo, Fernando Rafael Cabrera y Pérez de Saavedra, VIII marqués de Villaseca (+1843).