Patio
de la alberca

Este patio, junto al del Pozo y los Jardineros, era parte de la zona de servicio de la casa de los Torres Cabrera, anexionada a Viana en el s. XIX. También llamado del Invernadero y, anteriormente, de los Venados, este típico patio de trabajo es hoy centro neurálgico del equipo de jardinería del palacio.

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El Patio de la Alberca era parte de las casas de los condes de Torres Cabrera, incorporadas a Viana en 1814 por Diego Rafael Cabrera Fernández de Mesa, VII marqués de Villaseca y decimosegundo propietario del palacio. Este patio formaba una unidad con el vecino Patio del Pozo, siendo parte de la llamada casa de campo, es decir, dependencias de servicio desde donde se gestionaban los asuntos de las numerosas fincas y propiedades rurales de los nobles de Viana. La zona era conocida a finales del XIX y principios del XX como el Patio de los Venados. Los Viana mantenían una excelente relación con la monarquía. El II marqués de Viana (1870-1927) fue amigo personal del rey Alfonso XIII, quien asistió a numerosas monterías a la finca cordobesa de Moratalla (Hornachuelos), también propiedad de los Viana. Por ello no es extraño que en este recinto hubiera cabezas disecadas de venados.



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La alberca que hoy preside el patio es bastante reciente, de los años ochenta del pasado siglo. Anteriormente estaba situada en el vecino Patio del Pozo. Cuando el palacio fue abierto al público en los años ochenta y acondicionado para las visitas públicas, se trasladó la alberca a su ubicación actual ya que, en el Patio del Pozo, hacía difícil la circulación de visitantes. La alberca cumple una función heredada de los árabes siglos atrás: solear, airear y oxigenar el agua del pozo antes de regar a pie, tal y como se viene haciendo en Viana desde hace siglos. En 1960 se incorporó el invernadero por deseo de la III marquesa de Viana, con el objeto de criar plantas de temporada.

El Patio de la Alberca, dos siglos después de su incorporación a Viana, sigue manteniendo su espíritu de zona de trabajo.

 

La alberca: Herencia musulmana

La presencia del agua en los patios cordobeses se impulsó durante la época musulmana. Antes, la alberca había sido utilizada por otras culturas como persas, griegos y romanos; pero fueron los musulmanes quienes refinaron y acentuaron los distintos usos. Además de la función decorativa y recreativa que los musulmanes otorgaron al agua -el sonido o el juego de reflejos-, esta también llegó a desarrollar un papel como elemento organizativo de los patios, mediante canales de riegos o albercas. Un ejemplo emblemático es, entre otros, el patio de la alberca de Madinat al-Zahra. Aunque normalmente la alberca tenía una función utilitaria de recogida de agua para el riego, también se le dio un uso ornamental y de ocio, como en algunos palacios nazaríes granadinos.

Calendario de floración de las principales plantas

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