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LOS PATIOS

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Plano Patios Viana

Patio de las Rejas

Patio de las Rejas

Patio de 1624, semiabierto al exterior y rematado por tres grandiosas rejas que le dan nombre, es uno de los más populares de Viana. Comunicaba visualmente el palacio con el exterior, para dar fe del prestigio y poderío de sus ocupantes. Posee recios ejemplares de cítricos en espaldera y vistosas macetas de cineraria marítima.

Patio del archivo

Patio del archivo

El más interior de los patios, obra del siglo XVIII, es sencillo y tranquilo, casi conventual. A sus paredes encaladas se asomaban las estancias que acogieron originalmente el valioso archivo histórico del palacio. La fuente de azulejos sevillanos pone la nota de color a este recinto.

Patio de Recibo

Patio de Recibo

El actual punto de acceso a Viana es un patio renacentista de especial singularidad por su forma arquitectónica y por su finalidad simbólica, destinado a impresionar a los visitantes y a señalar el estatus de los dueños del palacio. Una variada y abundante composición floral, así como diversas piezas arqueológicas, completan la estampa de entrada al palacio.

Jardín

Jardín

Pulmón verde de unos 1.200 m2, la creación de este espacio responde al deseo del VII Marqués de Villaseca (s. XVIII) de dotarse de un jardín, siguiendo la moda de los nobles de su época. Entre sus callejones de boj destaca una encina de más de 25 metros de altura y cuatro siglos de vida.

Patio de los Naranjos

Patio de los Naranjos

Patio del siglo XV, fue la antigua puerta de entrada al palacio. De reminiscencias árabes por el uso de árboles frutales, algunos de ellos centenarios, el protagonismo del agua y su ambiente intimista. La glicinia, originaria de China, es una de sus plantas más destacadas.

Patio de la Capilla

Patio de la Capilla

Patio interior, de ambiente sosegado y nombrado así por la existencia de una capilla anexa, hoy desaparecida. Es un pequeño museo arqueológico, por la cantidad de piezas que lo adornan. El techo vegetal formado por la frondosidad de los naranjos, los húmedos los helechos y el resto de plantas ayudan a crear el aire de tranquilidad e introspección de este patio.

Patio de la Madama

Patio de la Madama

Detalla de la ninfa-surtidor del patio de la Madama, uno de los más pintorescos de Viana y de toda Córdoba. La arquitectura vegetal de cipreses recortados que enmarca el surtidor recuerda a los jardines franceses. Paredes adornadas con jazmines, naranjos y buganvillas aportan color y olor al conjunto.

Patio de los Gatos

Patio de los Gatos

Uno de los espacios más desconocidos de Viana, se trata del tipo de patio vecinal documentado más antiguo de Córdoba. En su origen pertenecía a las Casas de la Puentezuela de Tres Caños, viviendas destinadas a alquiler siguiendo la tradición medieval, y así siguió hasta mediados del siglo XVIII. Es un ejemplo típico de patio compartido, de carácter popular y humilde.

Patio de los Jardineros

Patio de los Jardineros

Patio alargado que recibe su nombre por albergar las herramientas del equipo de jardinería; formaba parte de la casa de campo de los Torres Cabrera, anexionada a Viana a principios del siglo XIX. Lo más llamativo es el muro cubierto de celestina, un auténtico jardín vertical, y los diversos objetos arqueológicos que adornan el patio para dotarlo de un aire más palaciego.

Patio del Pozo

Patio del Pozo

Otro de los patios que perteneció a la casa de los Torres Cabrera y anexionado a Viana a principios del XIX. Todo en este espacio gira en torno al sencillo e histórico pozo, cuyo origen parece ser romano. Toma sus aguas del arroyo Colodro, que fluye subterráneamente, y de él se obtiene un generoso caudal, suficiente para regar todos los patios de Viana.

Patio de la Alberca

Patio de la Alberca

También llamado del Invernadero y, anteriormente, de los Venados, es un patio de servicio donde el agua procedente del pozo se solea en la alberca antes de ser destinada al riego. El invernadero, de 1960, es un elemento atípico en los patios cordobeses. Rosal de pitiminí, laurel, culantrillo, cítricos y cipreses adornan este espacio.

Patio de las Columnas

Patio de las Rejas

El patio más reciente del palacio fue construido en los ochenta para dotar a Viana de un espacio para eventos y celebraciones, una vez que el conjunto se abrió a las visitas para el público. Es el más grande de Viana, solo superado por el Jardín. Destaca su fuente central, de inspiración nazarí, y las hermosas vistas que ofrece del Jardín y de las torres de las iglesias de Santa Marina y San Agustín.

Patio de la Cancela

Patio de la Cancela

Fue la entrada principal a la casa de los Torre Cabrera, propiedad que se anexionó a Viana a principios del XIX. Ha tenido usos variopintos a lo largo del tiempo: caballerizas, granero y hasta patio de colegio. Destaca su decoración en ladrillo visto, la fuente que en su día fue pila bautismal, el tejo que crece junto a uno de sus pilare, el suelo enchinado y la combinación entre plantas florales y objetos decorativos.

VIANA INSPIRA
5 SIGLOS, 12 PATIOS E INFINITAS SENSACIONES.

El patio, heredero de la tradición romana y árabe, tiene en Viana su más amplia representación histórica: desde el patio de vecinos de origen medieval, ejemplo de arquitectura popular, a los patios renacentistas como símbolos de poderío y linaje.

Palacios hay muchos, pero ninguno como Viana. Porque en Viana, tras las sobrias paredes blancas, apenas salpicadas de espacios abiertos que nos dejan adivinar el interior, se concreta, como en ningún otro edificio de Córdoba y Andalucía, la delicia de los patios, esos espacios hechos de aire en los que la arquitectura se pone al servicio del jardín; donde se rinde un homenaje a las plantas, a las flores, a la luz y el agua. En los patios de Viana, el arte sale del marco o el pedestal para materializarse en la experiencia sencilla y asequible de oler, ver y sentir lo vivo.

En el Palacio de Viana podemos hacer un recorrido histórico y sensorial de los patios cordobeses sin salir del mismo edificio.

Cinco siglos de historia conforman Viana. Cinco siglos donde los patios han sido siempre los protagonistas de este edificio que ha ido creciendo de forma casi orgánica, fruto de ampliaciones y reformas a través del tiempo. Una casa viva habitada hasta finales del siglo XX por familias nobles y, sin embargo, de gran sabor popular. El patio cordobés, heredero de la tradición romana y árabe, tiene en Viana su más amplia representación histórica.

Desde el patio de vecinos de origen medieval, el Patio de los Gatos; a los patios renacentistas símbolos de poderío y linaje, como el Patio de Recibo y el Patio de las Rejas; el representante del barroco cordobés en el Patio del Archivo; el refinamiento del jardín romántico en el Patio de la Madama y el Jardín de Viana; los patios de trabajo para el uso de los sirvientes en el Patio de los Jardineros, el Patio de la Alberca y el Patio del Pozo; los patios para la mera contemplación, como el sigiloso Patio de la Capilla; los herederos del jardín-huerto árabe en el Patio de los Naranjos; los que se dejan ver al exterior, como el Patio de la Cancela; y el habilitado para los usos de un nuevo siglo, el Patio de las Columnas.

En la primavera de 2012, los patios del Palacio de Viana se abren al público de una manera novedosa y renovada. Gracias a un elaborado proceso de reinterpretación patrimonial, el visitante podrá conocer todas las claves para vivir la experiencia de los patios cordobeses: un sorprendente centro de recepción de visitantes, un nuevo recorrido histórico de los patios, formatos multimedia interactivos, información sobre rutas temáticas de los patios de Córdoba, visitas nocturnas guiadas a los patios y al palacio.