Usadas en el arte de la defensa y ataque en los duelos y en el último tercio del S. XIX como deporte. La extraordinaria colección conservada en el Palacio de Viana está compuesta de espadas, sables, y floretes de los siglos XIX y XX; predominan las espadas de ceñir y sables, con hojas toledanas, francesas y alemanas. Sus empuñaduras presentan las guarniciones características de la época. Las espadas, de concha con rica labra y algunas en cruz. Los sables, de cazoleta, estribo y de dos o tres gavilanes.